La arquitectura retoma materiales endémicos de la región como el tabique rojo, la madera y el barro, manteniéndolos aparentes para resaltar su textura y autenticidad.
La celosía de barro funciona como uno de los elementos rectores del diseño, permitiendo controlar la entrada de luz solar y ventilación natural sin perder privacidad ni confort térmico.
Este recurso, además de responder al clima de la zona, refuerza la identidad material del proyecto y su relación con la arquitectura tradicional de la región.